Mamografía
Exploración Diagnóstica

La mamografía, combinada con exámenes periódicos y autoexámenes, es la mejor manera de detectar el cáncer de mama en su etapa inicial

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¿En qué consiste una mamografía?

La mamografía o mamograma es una técnica de radiografía usada para estudiar los senos. Puede ayudar al médico a encontrar el cáncer de mama en una etapa inicial (cuando es más probable que el tratamiento tenga éxito). Aproximadamente 1 de cada 8 mujeres desarrollará cáncer de mama durante su vida. El riesgo de cáncer de mama aumenta con la edad. La mayoría de casos ocurre después de la menopausia. A partir de los 50 años, la mamografía anual debe ser parte rutinaria de su atención médica.

La mamografía, combinada con exámenes periódicos y autoexámenes, es una buena manera de detectar el cáncer en su etapa inicial, cuando éste es más curable.

¿Qué es la mamografía?

La mamografía es un proceso de radiografía simple. Transmite dosis bajas de rayos X a través de los senos. No requiere la inyección ni la ingestión de colorante, ni la colocación de instrumentos en su cuerpo.

Algunos tumores son muy pequeños o están muy profundos en el tejido del seno. Estos tumores pueden ser difíciles de detectar. La mamografía es una buena manera de encontrar tumores antes de que crezcan lo suficiente como para sentirlos durante un examen físico. Cuando los tumores se encuentran en esta etapa inicial, son fáciles de tratar. Si se detecta a tiempo, generalmente el cáncer de mama puede curarse.

La mamografía también es útil para evaluar masas o tumores que el médico sintió durante un examen físico o que fueron detectados por la paciente durante el auto-examen

La mamografía puede realizarse en el consultorio del médico, en una clínica, a través de un vehículo de detección móvil o en un hospital. Su médico puede ordenar el examen, el cual es realizado por un técnico de radiografías capacitado en mamografías. Luego los resultados son proporcionados por un médico con formación especial (radiólogo).

Independientemente de dónde se realice el examen, usted debe obtener un informe de los resultados proveniente del radiólogo o de su médico. Haga preguntas a su médico si hay algo que no entiende.

Fases del Tratamiento

Las mujeres de 40 a 49 años deben hacerse una mamografía cada 1 ó 2 años. Las mujeres de 50 años o más deben hacerlo todos los años. Si usted tiene algunos factores de riesgo, su médico puede sugerir el examen a una edad más joven.

Usted también puede necesitar una mamografía si presenta algunas de estas indicaciones:

  • Bulto, masa o densidad no explicada en el seno o en la axila
  • Arrugas, rugosidad u hoyuelos en la piel del seno
  • Secreción o sangre que sale del pezón
  • Un cambio reciente en el pezón, por ejemplo, retracción del pezón (pezón retraído hacia adentro)
  • Un cambio en la piel del seno

Si usted presenta alguna de estas indicaciones, hable con su médico acerca de la necesidad de un examen físico y una mamografía.

La mamografía es vital para todas las mujeres, especialmente para mujeres de mayor edad. El tamaño de los senos no importa. Tampoco importa si tiene implantes de senos. Las mujeres que han sido sometidas a cirugía por cáncer de mama también necesitan la mamografía para examinar el tejido restante del seno.

El día del examen no debe usar talco, lociones ni desodorante porque la mayoría de estos productos tienen sustancias que pueden aparecer en las radiografías. Esto puede dificultar la lectura de las radiografías.

Para prepararse para el examen, se le indicará que se desvista de la cintura para arriba y se ponga una bata. Se le pedirá que se pare o se siente delante de la máquina de radiografías. Se colocarán dos placas lisas planas, de plástico o vidrio alrededor de uno de sus senos. Las placas comprimirán el seno de manera que pueda verse el tejido húmedo con la mínima radiación. Después de la primera radiografía, se quitarán las placas a fin de sacar radiografías del seno desde otra u otras posiciones. Luego el examen se realiza en el otro seno.

La presión de las placas puede causar dolor a los senos. Esta molestia desaparecerá rápidamente. Si está menstruando, puede ser conveniente realizar el examen la semana posterior al período menstrual. Los senos generalmente duelen menos durante estos días.

Si usted tiene implantes de senos, comuníqueselo al médico. También debe mencionar los implantes a la persona que va a realizar el examen. Existe el riesgo de que el implante se reviente durante el examen. Por lo tanto debe tenerse cuidado especial al momento de comprimir los senos.

La mamografía expone a la mujer a una dosis muy baja de rayos X. La dosis es mucho más baja que el nivel natural de radiación que se recibe del medio ambiente durante un año. Anteriormente existía preocupación acerca de la cantidad de exposición a radiación durante el examen. Con los equipos y técnicas modernas ahora la dosis de exposición es muy baja. Por lo tanto, es muy bajo el riesgo, incluso con exámenes repetidos. Si es necesario, la mamografía puede realizarse durante el embarazo. Algunos cánceres no pueden detectarse con una mamografía. Incluso es posible que algunas masas que pueden sentirse al tacto no aparezcan. Una combinación de mamografías, consultas periódicas con su médico y el autoexamen pueden proporcionar los mejores resultados. Es por eso que el hecho de tener una mamografía todos los años no es razón para que usted deje de realizar el autoexamen de los senos. Si siente una masa, comuníquese con su médico.

La mayoría de masas que se encuentran en los senos son benignas — no son cáncer. Para confirmar el resultado de una mamografía, puede ser útil usar vistas de estudios especiales, tales como una ultrasonografía. Si los resultados del primer examen no fueron claros, también es posible que necesite realizarse el examen nuevamente. Otros exámenes también pueden proporcionar más detalles al médico acerca del tipo de masa. Estos incluyen:

Aspiración con aguja, mediante el cual se inserta una aguja en la masa para averiguar si está llena de fluido o si es sólida. Puede extraerse una muestra del fluido o tejido para estudiarlo bajo el microscopio.
Biopsia, un procedimiento quirúrgico mediante el cual se realiza una pequeña incisión (corte) para extraer toda la masa, o una muestra de ella, para estudiarla bajo el microscopio.

Mirar

Siempre realice el autoexamen bajo buena luz. Párese o siéntese frente a un espejo. Coloque los brazos a los lados. Busque hoyuelos, arrugas, rugosidades o enrojecimiento de la piel de los senos, secreción de los pezones o cambios en el tamaño o forma de los senos. Busque las mismas indicaciones con las manos presionadas firmemente sobre las caderas y luego con los brazos levantados completamente hacia arriba.

Sentir

Acuéstese sobre su espalda. Coloque una toalla doblada o una almohada bajo el hombro izquierdo y coloque su mano izquierda debajo o sobre su cabeza. También puede sentir si hay algún cambio estando parada o mientras se ducha o se baña en tina. Generalmente es más fácil examinar los senos cuando están húmedos con agua y jabón. Con la mano derecha, manteniendo los dedos juntos y planos, sienta suavemente al tacto el seno izquierdo sin presionar demasiado. Use 1 de los 3 métodos indicados aquí. Luego cambie la posición de los brazos y haga el examen en el otro seno.

Elija uno de estos métodos

Círculos.

Comience en la parte superior del seno y mueva los dedos lentamente alrededor de la parte externa en un círculo grande. Cuando regrese a la parte superior, mueva la mano un poco más cerca del pezón y haga un círculo más pequeño. Repita el procedimiento en círculos cada vez más pequeños hasta que haya examinado todo el tejido del seno.

Líneas.

Comience en el área de la axila. Mueva los dedos lentamente hacia abajo hasta que se encuentren debajo del seno. Mueva los dedos acercándolos hacia el pezón y luego nuevamente hacia arriba, utilizando el mismo patrón de movimiento. Utilice este patrón hacia arriba y hacia abajo a través de todo el seno.

Cuña.

Comience en la parte externa del seno. Avance lentamente hacia el pezón, examinando una sección en forma de cuña cada vez. Continúe hasta que haya examinado todo el seno.

Con cualquiera de los métodos, asegúrese de examinar también los pezones. Apriete suavemente el pezón y compruebe si hay alguna secreción.

Examine el área torácica superior y debajo de las axilas. Estos lugares también tienen tejido mamario.

Llame a su médico si nota alguna masa o cambios en los senos.

Finalmente…

La mamografía, combinada con exámenes periódicos y autoexámenes, es una buena manera de detectar el cáncer en su etapa inicial, cuando éste es más curable. Ofrece grandes beneficios y pequeños riesgos. Para las mujeres de 40 años y más, la mamografía debe ser parte de la atención médica de rutina.

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